jueves, 16 de octubre de 2008

I

I

"Siendo por poco las tres de la madrugada, impulsado por una mente en llamas, que fulgurosa se encuentra de tanta reflexión, y que a estas alturas puedo afirmar que han sido en vano, empiezo a escribir esto. Si bien, tengo noción de la satisfacción que me causó siempre el hecho de escribir, esta desdichada noche me encuentro escribiendo por motivos distintos, en cierta instancia, desconocidos para mí. Si tuviera que desarrollar el porque de mi escribir, lo simplificaría al triste hecho de que, en estas circunstancias, considero esta acción pura y meramente como una forma de exorcismo (aunque también reina en mí, el vago impulso de hacer esto por que creo que existe la posibilidad, aunque remota, de que alguien en un futuro, lejano o no, recoja estos escritos, me entienda y sea capaz de utilizarlos para su propia motivación).

Inducido por los tormentos que azotaron mi mente hace un tiempo ya, y que aun lo hacen, me dispongo a trasladar mis pensamientos a este papel. La idea de utilizar una tarea tan prestigiosa y respetada para mí, como lo es la representación de ideas en cualquier superficie, solo como una forma de alivio, casi egoísta, me ha dejado ya de importar, la necesidad a superado todo.

Las angustiosas ultimas horas vividas, si es que a esta agonía se la puede llamar vida, he tenido que tolerar las más brumosas reflexiones que mi conciencia jamás haya percibido. Pero no me arrepiento de las conclusiones obtenidas, prefiero la presencia de este caos emocional y mental, que me ha arrebatado el sueño, el apetito, la memoria, los ánimos, y todo cuanto me valía para sobrevivir, antes que la ausencia casi total de la verdad. ¿Lo prefiero? ¿Qué fin tiene esta pregunta? Si los conocimientos que ya he incorporado se apoderan de mí ser, nublando completamente cualquier visión que aspire al bienestar.

Siento al Clonex en su atrevido juego. Se adormecen mis labios, al punto que mi boca se encuentra semi-abierta, puesto que sin la presencia de mis labios las dimensiones de esta me resultan incomprensibles. La boca que acostumbra a ese constante estado húmedo, la registro tan ceca, casi desértica, como si baldazos de arena me hubiesen sido obligados a tragar. Cualquiera que observase mi momento zombistico me creería incapaz de trasladar cualquier pensamiento a estos cuadernos. Sin embargo mi mente se encuentra tan lucida y ágil como siempre lo ha sido, y mis manos obedecen todavía, sus caprichosas ordenes. Mi proveedor de clonex se ha demorado, mis suministros se agotan. Poco importa, lo poco que tengo creo, es suficiente para una sobredosis y quizás mi tan ansiada pérdida en lo infinito.

Estos últimos meses se han tornado intolerables, la perdida de cualquier tipo de fe o aliciente de vida ha desembocado en el peor período que tuvo que atravesar mi fétida alma.

Observo con encanto el cajón de mi escritorio, que alberga el revolver cargado, su tambor y sus 6 municiones a la espera se encuentran de mi orden final, en caso que la falta de clonex me haya dejado casi inconciente pero vivo. Y ante cualquier posibilidad de falla del arma, la habitación que alquilo en el barrio de San Telmo se encuentra ubicada en el tercer piso, y la ventana tienta otro evento para acabar completamente conmigo. Siempre he sido una persona precavida a la hora de cumplir mis objetivos."

...



2 comentarios:

Nam~ dijo...

Impresionante la verdad. Muy bueno n_n. Me gustó mucho leerlo.
Gracias por tu comentario en mi blog. Ya está todo mejor por suerte.
Saludos =)

Anónimo dijo...

Muchas gracias por tu comentario, a veces es tan bueno saber que alguien lee lo que uno escribe y le tira buena onda desde algún lugar.
Sé que la frase fue fuerte y no lo pienso, de hecho no soy partidaria de decir cosas así, pero hay momentos en los cuales uno está un poco fuera de sí y lo superan las cosas, y ahí se olvida de lo que piensa.
Besos :)