jueves, 30 de octubre de 2008

29-11-08 - Club Ciudad Buenos Aires


Y si coleguillas ... poco falta para el tan ansiado encuentro... Salud!...

jueves, 16 de octubre de 2008

I

I

"Siendo por poco las tres de la madrugada, impulsado por una mente en llamas, que fulgurosa se encuentra de tanta reflexión, y que a estas alturas puedo afirmar que han sido en vano, empiezo a escribir esto. Si bien, tengo noción de la satisfacción que me causó siempre el hecho de escribir, esta desdichada noche me encuentro escribiendo por motivos distintos, en cierta instancia, desconocidos para mí. Si tuviera que desarrollar el porque de mi escribir, lo simplificaría al triste hecho de que, en estas circunstancias, considero esta acción pura y meramente como una forma de exorcismo (aunque también reina en mí, el vago impulso de hacer esto por que creo que existe la posibilidad, aunque remota, de que alguien en un futuro, lejano o no, recoja estos escritos, me entienda y sea capaz de utilizarlos para su propia motivación).

Inducido por los tormentos que azotaron mi mente hace un tiempo ya, y que aun lo hacen, me dispongo a trasladar mis pensamientos a este papel. La idea de utilizar una tarea tan prestigiosa y respetada para mí, como lo es la representación de ideas en cualquier superficie, solo como una forma de alivio, casi egoísta, me ha dejado ya de importar, la necesidad a superado todo.

Las angustiosas ultimas horas vividas, si es que a esta agonía se la puede llamar vida, he tenido que tolerar las más brumosas reflexiones que mi conciencia jamás haya percibido. Pero no me arrepiento de las conclusiones obtenidas, prefiero la presencia de este caos emocional y mental, que me ha arrebatado el sueño, el apetito, la memoria, los ánimos, y todo cuanto me valía para sobrevivir, antes que la ausencia casi total de la verdad. ¿Lo prefiero? ¿Qué fin tiene esta pregunta? Si los conocimientos que ya he incorporado se apoderan de mí ser, nublando completamente cualquier visión que aspire al bienestar.

Siento al Clonex en su atrevido juego. Se adormecen mis labios, al punto que mi boca se encuentra semi-abierta, puesto que sin la presencia de mis labios las dimensiones de esta me resultan incomprensibles. La boca que acostumbra a ese constante estado húmedo, la registro tan ceca, casi desértica, como si baldazos de arena me hubiesen sido obligados a tragar. Cualquiera que observase mi momento zombistico me creería incapaz de trasladar cualquier pensamiento a estos cuadernos. Sin embargo mi mente se encuentra tan lucida y ágil como siempre lo ha sido, y mis manos obedecen todavía, sus caprichosas ordenes. Mi proveedor de clonex se ha demorado, mis suministros se agotan. Poco importa, lo poco que tengo creo, es suficiente para una sobredosis y quizás mi tan ansiada pérdida en lo infinito.

Estos últimos meses se han tornado intolerables, la perdida de cualquier tipo de fe o aliciente de vida ha desembocado en el peor período que tuvo que atravesar mi fétida alma.

Observo con encanto el cajón de mi escritorio, que alberga el revolver cargado, su tambor y sus 6 municiones a la espera se encuentran de mi orden final, en caso que la falta de clonex me haya dejado casi inconciente pero vivo. Y ante cualquier posibilidad de falla del arma, la habitación que alquilo en el barrio de San Telmo se encuentra ubicada en el tercer piso, y la ventana tienta otro evento para acabar completamente conmigo. Siempre he sido una persona precavida a la hora de cumplir mis objetivos."

...



viernes, 10 de octubre de 2008

Mi antiguo "Yo"

Radiante febo se encuentra, y con sus brazos dora todo cuanto toca. Mi corazón, gélido, rechaza sus calurosos abrazos. Distante, apartado, alienado de todos y de todo me encuentro. Escucho mi respiración y leves sonidos que se asemejan a latidos, que inundan mi garganta de nostalgia, porque a su triste ritmo me recuerdan todo cuanto he vivido.

Abominables creaciones salidas de tu boca, devoran de un bocado a alguien que hace no mucho deje ser. Así es! Un “yo” mío ha quedado en el pasado, muerto yace entre tus manos, su cabeza emite un balanceo pendular y ese movimiento apetecible lo encuentras y te seduce. Deliciosos paraísos prometiste, que mi lucidez fulgurosa divisó como posibilidad, como realidad. En esos paisajes hermosos, poblados de paz y armonía, mi antiguo “yo”, en flores se envuelve. Yo lo observo a la distancia. Su mundo, espectáculo lleno de dicha y gloria, me es irresistible. Esa tentación y emoción es más poderosa que mi realidad y razón. Tentado ante este vil paraíso, escenario divino de pureza y tranquilidad, me aventuro a sumergirme en el. Con saña y brío me dirijo a mi viejo “yo”, por delante se atraviesan mis deseos mas anhelados, era increíble! Lo que jamás hubiese esperado sucedía frente a mis ojos. Sin embargo, no debí distraerme, y mi andar continúe. Estábamos al fin, mi objetivo y yo, mi antiguo “yo” y yo… pero él distraído se encontraba y su atención no advirtió mi presencia. Colérica fue mi reacción entonces, sujeté sus hombros con mis manos en llamas y zamarree con gusto su delicado cuerpo. Sus mejillas encendidas por el placer de su mundo, voltearon hacia mí. Mi violento sacudon difumino ese placer en su rostro y disgustado replico: “Que quieres extraño? Con que derecho irrumpes en mi paraíso?”. Apiadado del idota refute su exclamación: “Despierta idiota! Despierta!”. Pero sorprendentemente, ante mi ardiente aullido, la paz se traslado nuevamente a su rostro y despegando sus ojos de los míos y con vos apenas audible, dijo: “Idiota tú, déjame vivir aquí, en mis sueños, mis amados sueños, déjame morir aquí, Vete.”