jueves, 18 de diciembre de 2008
...
Las decepciones me resultan de unas extrañas características, ya que uno, al no ser ajeno a la situación que lo decepciona, en parte, es un interventor activo de la misma, es decir, cuenta con un grado de responsabilidad de la practica de esa decepción. Particularmente a mi me decepciono una persona, pero sin ninguna duda yo me dejé decepcionar por ella, porque para decepcionarse hay que creer en algo, y uno, desde
el momento que adquiere conciencia y uso libre de la razón, siempre con una importante grado de visión critica y analítica de las circunstancias, uno ELIGE QUE CREER. Es por eso que la decepción repliega un manto que abriga tanto al decepcionado como al que decepciona, dotándolos de ecuánimes responsabilidades, ya que él decepcionado también se decepciona a uno mismo. Por haber cometido aquel error que su tan vivaz reflexión critica pasó desapercibido."
jueves, 6 de noviembre de 2008
A Tí...

A la densa luz de la lámpara me dispongo a escribir... se acercan las tres de la madrugada… me impulsa mi falta de sueño, las vueltas en la cama, los pensamientos… Ah! ¡Los Pensamientos! Quien sabe porque extraña razón la noche realza la profundidad de las ideas. ¿Y a quien dirijo esto? A ti, hermano, hermana, extraño o extraña, que como yo has sido invadido por la falta de estimulación, has sido sucumbido por el aburrimiento, has encontrado más probable que todo lo que te rodea, todo lo que tocas, todo lo que sientes carezca de sentido, que los placeres experimentados no sean mas que meros efímeros momentos y que igual que todo quedaran sepultados en la cavidad mas recóndita de nuestra memoria. A ti hermano, que reconoces sutiles cadáveres felizmente adornados, enmarcados por un estereotipo aceptado por una sociedad enferma, que mientras ofrecen burdos entretenimientos también venden crueles formas de ignorancia, a ti te escribo hermano. Incomprendido secuaz, poeta extraviado, que bien gustarías de tiempo ilimitado para dar rienda suelta a tu imaginación y pasión, sin seguir los pasos de estos torpes soldados del reloj. A ti, te extiendo mi mano que al igual que mi cuerpo está fría. Permitamos la fusión de nuestros gélidos follajes, porque tú como yo bien sabes, que nuestros espíritus de poesías arden. A ti, fiel desplazado que tu inspiración nace de una mirada, de una sonrisa. Que en los ojos percibes un mundo y en una risa una vida, que no necesitas de las locuaces vulgaridades que te ofrecen. A ti, que en la nocturna velada encuentras tu aposento, tu brote de aliento. Extraño ser, te sigo aguardando.
Las silenciosas apariciones suelen ser las más caóticas.
A ti que igual que yo te preguntas, si acaso hemos dejado de lado las virtudes humanas (y si no las gozábamos, hemos abandonado cualquier intento de búsqueda) para entregarnos a una maquinaria banal, gris y carente de valor. Hemos de reverenciar al Dios Dinero y en un lingote de oro se ha convertido nuestro corazón.
A ti, que en esta mirada nocturna has encontrado un instante de comprensión, yo te sigo esperando.
A Ti! Que a pesar de todo, aun ansias y aguardas una brazada de luz, que nos ampare de la agobiante oscuridad que hemos sembrado! Eso me demuestra cuan esperanzado es tu corazón, hermano!
martes, 4 de noviembre de 2008
Al Buenos Aires que se fué - Ernesto Sabato
Cuando la dureza y el furor de Buenos Aires
hacen sentir más la soledad
busco un suburbio en el crepúspulo, y entonces,
a través de un brumoso territorio de medio siglo
enriquecido y desvastado por el amor y el desengaño,
miro hacia aquel niño que fui en otro tiempo.
Melancólicamente me recuerdo
sintiendo las primeras gotas de una lluvia
en la tierra reseca de mis calles sobre los techos de zinc.
"Que llueva, que llueva, la vieja está en la cueva",
hasta que los pájaros cantaban y corríamos descalzos,
a largar los barquitos de papel.
Tiempos de las cintas de Tom Mix y de las figuritas de colores,
de Tesorieri, Mutis y Bidoglio,
tiempo de las calesitas a caballo,
de los manises calientes en las tardes invernales,
de la locomotora chiquita y su silbato.
Mundo que apenas entrevemos cuando estamos muy solos,
en este caos del ruido y del cemento,
ya sin lugar para los patios con glisinas y claveles,
donde una chica casadera cantaba algo de un pañuelito blanco,
mientras planchaba la ropa del hermano.
Cuando la dureza y el furor de Buenos Aires,
hacen sentir más la soledad,
salgo a caminar por esos barrios que tímidamente, con vergüenza,
conservan algún minúsculo tesoro de un pasado menos duro,
una maceta con malvones, alguna reja rezagada.
Pero ya Boedo no es el que cantó De Caro,
ni Chiclana la calle de Esthercita,
ni Puente Alsina en la vieja barriada
que vio nacer al poeta callejero.
En vano buscaremos las muchachas
en torno del gringo y su organito,
ansiosamente mirando la cotorra,
esperando de su pico la buenas suerte o el amor.
Feliz de vos, Homero Manzi, que te fuiste a tiempo,
cuando aún era posible escribir esas canciones de trenzas y almacenes,
cuando todavía los espíritus no estaban resecados,
por la ferocidad y la violencia.
Ya no hay novias detrás de las persianas,
esperando al gringo y su monito.
Ya murió el último organito
y el alma del suburbio se quedó sin voz.

Hermosa persona...
jueves, 30 de octubre de 2008
jueves, 16 de octubre de 2008
I
I
"Siendo por poco las tres de la madrugada, impulsado por una mente en llamas, que fulgurosa se encuentra de tanta reflexión, y que a estas alturas puedo afirmar que han sido en vano, empiezo a escribir esto. Si bien, tengo noción de la satisfacción que me causó siempre el hecho de escribir, esta desdichada noche me encuentro escribiendo por motivos distintos, en cierta instancia, desconocidos para mí. Si tuviera que desarrollar el porque de mi escribir, lo simplificaría al triste hecho de que, en estas circunstancias, considero esta acción pura y meramente como una forma de exorcismo (aunque también reina en mí, el vago impulso de hacer esto por que creo que existe la posibilidad, aunque remota, de que alguien en un futuro, lejano o no, recoja estos escritos, me entienda y sea capaz de utilizarlos para su propia motivación).
Inducido por los tormentos que azotaron mi mente hace un tiempo ya, y que aun lo hacen, me dispongo a trasladar mis pensamientos a este papel. La idea de utilizar una tarea tan prestigiosa y respetada para mí, como lo es la representación de ideas en cualquier superficie, solo como una forma de alivio, casi egoísta, me ha dejado ya de importar, la necesidad a superado todo.
Las angustiosas ultimas horas vividas, si es que a esta agonía se la puede llamar vida, he tenido que tolerar las más brumosas reflexiones que mi conciencia jamás haya percibido. Pero no me arrepiento de las conclusiones obtenidas, prefiero la presencia de este caos emocional y mental, que me ha arrebatado el sueño, el apetito, la memoria, los ánimos, y todo cuanto me valía para sobrevivir, antes que la ausencia casi total de la verdad. ¿Lo prefiero? ¿Qué fin tiene esta pregunta? Si los conocimientos que ya he incorporado se apoderan de mí ser, nublando completamente cualquier visión que aspire al bienestar.
Siento al Clonex en su atrevido juego. Se adormecen mis labios, al punto que mi boca se encuentra semi-abierta, puesto que sin la presencia de mis labios las dimensiones de esta me resultan incomprensibles. La boca que acostumbra a ese constante estado húmedo, la registro tan ceca, casi desértica, como si baldazos de arena me hubiesen sido obligados a tragar. Cualquiera que observase mi momento zombistico me creería incapaz de trasladar cualquier pensamiento a estos cuadernos. Sin embargo mi mente se encuentra tan lucida y ágil como siempre lo ha sido, y mis manos obedecen todavía, sus caprichosas ordenes. Mi proveedor de clonex se ha demorado, mis suministros se agotan. Poco importa, lo poco que tengo creo, es suficiente para una sobredosis y quizás mi tan ansiada pérdida en lo infinito.
Estos últimos meses se han tornado intolerables, la perdida de cualquier tipo de fe o aliciente de vida ha desembocado en el peor período que tuvo que atravesar mi fétida alma.
Observo con encanto el cajón de mi escritorio, que alberga el revolver cargado, su tambor y sus 6 municiones a la espera se encuentran de mi orden final, en caso que la falta de clonex me haya dejado casi inconciente pero vivo. Y ante cualquier posibilidad de falla del arma, la habitación que alquilo en el barrio de San Telmo se encuentra ubicada en el tercer piso, y la ventana tienta otro evento para acabar completamente conmigo. Siempre he sido una persona precavida a la hora de cumplir mis objetivos."
viernes, 10 de octubre de 2008
Mi antiguo "Yo"
Abominables creaciones salidas de tu boca, devoran de un bocado a alguien que hace no mucho deje ser. Así es! Un “yo” mío ha quedado en el pasado, muerto yace entre tus manos, su cabeza emite un balanceo pendular y ese movimiento apetecible lo encuentras y te seduce. Deliciosos paraísos prometiste, que mi lucidez fulgurosa divisó como posibilidad, como realidad. En esos paisajes hermosos, poblados de paz y armonía, mi antiguo “yo”, en flores se envuelve. Yo lo observo a la distancia. Su mundo, espectáculo lleno de dicha y gloria, me es irresistible. Esa tentación y emoción es más poderosa que mi realidad y razón. Tentado ante este vil paraíso, escenario divino de pureza y tranquilidad, me aventuro a sumergirme en el. Con saña y brío me dirijo a mi viejo “yo”, por delante se atraviesan mis deseos mas anhelados, era increíble! Lo que jamás hubiese esperado sucedía frente a mis ojos. Sin embargo, no debí distraerme, y mi andar continúe. Estábamos al fin, mi objetivo y yo, mi antiguo “yo” y yo… pero él distraído se encontraba y su atención no advirtió mi presencia. Colérica fue mi reacción entonces, sujeté sus hombros con mis manos en llamas y zamarree con gusto su delicado cuerpo. Sus mejillas encendidas por el placer de su mundo, voltearon hacia mí. Mi violento sacudon difumino ese placer en su rostro y disgustado replico: “Que quieres extraño? Con que derecho irrumpes en mi paraíso?”. Apiadado del idota refute su exclamación: “Despierta idiota! Despierta!”. Pero sorprendentemente, ante mi ardiente aullido, la paz se traslado nuevamente a su rostro y despegando sus ojos de los míos y con vos apenas audible, dijo: “Idiota tú, déjame vivir aquí, en mis sueños, mis amados sueños, déjame morir aquí, Vete.”
domingo, 28 de septiembre de 2008
Charles Baudelaire

Himno a la Belleza
¿Vienes del hondo cielo o del abismo sales,
Belleza? Tu mirar, infernal y divino,
vierte confusamente beneficios y crímenes,
por lo que se te puede comparar con el vino.
Tus dos ojos contienen el poniente y la aurora;
esparces mas perfumes que ocaso tormentoso.
Tus besos son un filtro y tu boca es un ánfora
que hacen cobarde al heroe y al niño valeroso.
¿Sales del negro abismo o bajas de los astros?
Como un perro, el Destino sigue ciego tu falda...
Al Azar vas sembrando la dicha y los desastres,
y todo lo gobiernas sin responder a nada.
¡Caminas sobre muertos, y te burlas, Belleza!
El Horror, de tus broches no es el menos precioso,
y el Crimen, que se encuentra entre tus caros dijes,
danza amorosamente en tu vientre orgulloso.
Deslumbrado, el insecto vuela hacia ti, candela,
Crepita, estalla y dice: ¡Bendigamos la antorcha!
El amante, sobre su bella amada,
parece un moribundo que acaricia su fosa.
¿Que importa así del cielo vengas o del infierno,
Belleza, monstruo enorme, ingenuo y atrevido
Si tu mirar, tu pie, tu faz me abren la puerta
de un Infinito que amo y nunca he conocido?
De Satan o de Dios, ¿que importa? Angel o Sirena,
¿que importa, si me vuelves- hada de ojos sedantes,
ritmo, perfume y luz, ¡oh tu mi unica reina!-
menos idioso el mundo y mas cortos los instantes?
(Traducción Nydia Lamarque)
Debil creacion mia (el dibujo, claro está), la Belleza de la Poesía queda a criterio de ustedes, en lo que a mi concierne no debo mas que magnificarla. A ti Baudelaire, mi humilde obra.
jueves, 14 de agosto de 2008
Calle
J.I.D.
miércoles, 25 de junio de 2008
Miserias...
"..He visto miserias humanas
que florecen mas rápido que las orquídeas,
y llegan a su ocaso mucho después
que el árbol mas longevo aun en pie.."
martes, 24 de junio de 2008
Anciana....
q hasta hacia un mes habia servido mesas
jadeando como yo
tratando de vivir con dignidad
habia en esos ojos moribundos
un humilde pedido de disculpas
y una desesperada suplica de consuelo
que se pierde en el vacio
como se perdera pronto su cuerpo
en la magnitud del misterio que nos rodea..."
miércoles, 18 de junio de 2008
Divina Coherencia
Empieza replicando el Dante en su Canto numero 1: “A mitad del camino de la vida, en una selva oscura me encontraba porque mi ruta había extraviado…”. Había terminado de leer sus primeras líneas y me di lugar a múltiples interpretaciones. Considero a la coherencia como la ultima de las libertades que le queda vigente al ser humano, uno todavía puede elegir poder ser coherente o no, y no depende absolutamente de nada ni de nadie, solo debe contar con el coraje suficiente como para aceptar sus consecuencias (hecho que de por si no es nada fácil). La selva oscura a la cual se refiere es esa nebulosa que construimos nosotros mismos con nuestra incoherencia, con la hipocresía y con la falta de sinceridad. Extraviamos nuestra ruta, o mejor dicho, ni siquiera la encontramos porque actuamos con falsedad, y en el momento de decidir estamos confundidos, acaso es esta confusión un hecho aislado? O negligencia propia por no obrar con lealtad a nosotros mismos? La coherencia a la cual me refiero seria interesante tratar de entenderla como una línea, una línea entre lo que uno piensa, siente o desea, y entre los hechos que realiza. Creo que a cada deseo o anhelo se le puede llegar adjudicar muchas consecuencias pero solo una es la determinante para que lo que suceda sea coherente.
El gran debate a cerca de la idea de que si poco importa la ignorancia o mentira a la hora de ser feliz, o por lo menos de gozar un bienestar estable, nos deja en medio de la coherencia o incoherencia. Engañarse, mentirse, falsearse, no ser leal a uno mismo, a sus deseos y sentimientos, por quizás ser “Feliz” (pongo feliz entre comillas, porque no creo que la felicidad sea un concepto absoluto que se pueda concebir a raíz de un hecho, sino una serie de sucesos profundamente analizados después de muchas e incontables experiencias), me parece una actitud muy pobre, poco humana, inclusive en algún punto egoísta, porque nuestras mentiras combinadas con las ansias latentes de querer estar bien, no nos dejan medir las consecuencias de nuestros actos, y nunca sabremos si lastimamos a alguien o no.
Con esto no quiero decir que nos dejemos martirizar por nuestros deseos, pero me parece una excelente postura el hecho de que si no sabemos que hacer, NO HAGAMOS NADA!!! Y meditemos sobre la situación. Los más probable es que duela, moleste, incomode, obviamente nos va a demandar esfuerzo, pero creo que bien vale la pena si logramos acceder a la coherencia.
A hacernos cargo de lo que hacemos y a hacer un poquitos mas coherentes!


